La sección del opinólogo

 

La sección del opinólogo

Hoy… César Rendueles

 

“A lo mejor decidimos que lo pintores y los video-artistas no deberían dedicarse a eso más que en su tiempo libre. Ese es un debate que podríamos tener” Esto decías en una entrevista; en El Burro estamos de acuerdo con que ese tipo de debate se tiene que poder producir, la pregunta sería:

 ¿cómo se tendría que establecer el debate sobre la cultura para que éste resulte representativo y vinculante? ¿quiénes tendrían que ser sus agentes? ¿dónde tendría que tener lugar? 

  Sobre la cultura hay tantos prejuicios, tanto negativos como positivos, que creemos que el mero planteamiento de un debate a fondo sobre los intereses cruzados de cultura y sociedad ya supone una novedad, y es cierto, como tú bien apuntas, que parece que ese debate se da muchas veces por tenido cuando en realidad estamos necesitados de él.

 

 

En términos generales, creo que el mundo de la cultura está gravemente enfermo de elitismo. Eso no significa que esté en contra de ciertos gustos más o menos sofisticados –y tal vez decadentes– y a favor de otros sencillos y populares –y tal vez sanos–. Me temo que soy un cultureta terminal y si tengo que elegir entre Proust y Spiderman, me quedo con el coñazo de las magdalenas sin dudarlo. La idea de elitismo tiene que ver con el modo en que usamos el arte y la cultura como medio de distinción de clase. Y la verdad es que para eso casi cualquier cosa vale: la música culta, la vídeodanza o el electro-latino, lo que sea. Por eso un efecto del elitismo cultural es, paradójicamente, el relativismo extremo.

Me explico. Toda actividad estética, hasta la más ramplona, implica procesos de evaluación, ya sea para distinguir entre Julio Iglesias y El Puma –y preferir a uno sobre otro– o entre Bartok y Messiaen. Es imposible escuchar música o leer libros sin establecer criterios sobre qué es más o menos importante o significativo. Lo que ocurre es que esa dinámica es incompatible con la comercialización extrema, que es la otra cara de la cultura contemporánea. Las decisiones que tomo en el mercado son preferencias desestructuradas, su única coherencia es que han sido elegidas por mí. El mero medioambiente comercial –incluso si no afecta directamente a los productos culturales– cortocircuita la dimensión evaluativa que vertebra la práctica estética. Por eso en el arte, en la música, en la literatura vivimos una huida hacia delante sin fin. Aparecen nuevas escenas que son fagocitadas por el mercado y dan lugar a otras nuevas que aspiran a ser más auténticas… Es como en el mundo de Alicia: el mercado nos obliga a estar moviéndonos constantemente para permanecer en el mismo sitio. Desde el punto de vista de la dimensión clasista de la cultura, eso no es ningún problema: sencillamente lo significativo es lo que prefiere la clase dominante.

Yo diría que no hace falta inventar grandes instrumentos de debate para reconstruir las evaluaciones culturales y tomar decisiones pragmáticas sobre ellas. La cosa es más fácil y más difícil al mismo tiempo. Necesitamos mecanismos de desmercantilización, o sea, instituciones  públicas –no necesariamente estatales– eficaces y poco burocráticas. No es algo tan distinto de lo que ocurre en el ámbito de la sanidad, la cultura o la economía. Una vez que se rompe con el nihilismo del mercado los debates y las evaluaciones surgen casi automáticamente porque las instituciones son en sí mismas medios deliberativos para alcanzar consensos o gestionar los conflictos. Cuanto más democráticas sean esas instituciones, más representativas y vinculantes serán sus decisiones. Otra cosa bien distinta es que el resultado de esos procesos deliberativos vayan a ser satisfactorios. No tiene por qué ser así. De hecho, deberíamos ser conscientes de que la cosa podría ser aún peor que en un ambiente mercantil: los conflictos pueden ser sometidos autoritariamente, la crítica del elitismo puede llevar al populismo más repugnante…

 

61 Julio Iglesias-01

 

sociofobia_150ppp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>