¿Por qué se ha convertido el arte en algo tan serio?

por José Ramón Sandar

 

Joseph Beuys(1921-1986)

 

¿Por qué se ha convertido el arte, en general, en algo tan serio? Supongo que hay un cierto sector que así lo quiere y así le interesa. De ahí, que se acuñen términos o palabras que sólo entienden aquellos que las han soltado por la boca, ya sea sobre papel o al aire, donde ya no se las lleva el viento. Y cuídate de pensar lo contrario, porque, a lo mejor, te llevas una regañina de aquellos que han tardado 5 o más años en aprendérselas. Yo aconsejaría prestar más atención a las sensaciones que nos producen las obras de arte, y menos a aquellos que tratan de adoctrinarnos con el fin de vender más libros o más entradas para exposiciones.
Por suerte, el arte poco o nada tiene que ver con la historia y menos aún con el tiempo que nos toca vivir, y supongo que voy a tener que explicarme. No hace falta saber nada de historia para disfrutar del arte, al menos, así lo entiendo yo y creo que Bataille lo explicó muy bien en su ensayo sobre Manet(1955), aunque de forma un poco candorosa: “…en el museo, al reunirse la pintura moderna con la del pasado, esta última entra también en un silencio semejante al suyo” y es que la mayoría de las veces eso es lo que produce el arte de nuestro tiempo, silencio. Un silencio sepulcral. Porque nosotros, que todavía nos sentimos partícipes del tiempo que nos toca vivir, ya poco nos sorprende o nos hace gracia; sin embar go, es en aquellos que se sienten fuera de su tiempo, donde el arte moderno adquiere algún sentido. De hecho, no hace mucho, una amiga me relataba el miedo que pasó su abuela frente a una instalación (siento no acordarme de la obra, pero poco importa), y es que el arte contemporáneo es aquello que ya sólo asusta a las abuelitas, y a nosotros, ni fu ni fa, simplemente nos dedicamos a decir que es arte, y poco más. Y aunque los museos se hayan convertido en lugares tremendamente silenciosos, que ni se te ocurra reír mucho porque es posible que te lleves un rapapolvo, siguen siendo, como ya lo eran los castillos e iglesias del pasado, un lugar de adoctrinamiento, y mejor no hablemos de donde sale el dinero para comprar las obras que los forman. Me temo que poco se aprende visitando museos, desde luego nada útil y sospecho que sobre arte tampoco. Si entendemos el arte como la exaltación de la vida, es la vida la que nos enseñará a disfrutar de él. Es la unión arte-vida (J. Beuys) la que le da sentido al arte. El arte es la manera que tiene el hombre de hacer habitable el mundo, de hacernos la vida más agradable. Y esto no lo consigue ni la religión ni la política, aunque hayan intentado utilizar el arte como su propio instrumento. Primero fue el arte, después la religión y después la política.
Renacimiento, barroco, realismo, cubismo, surrealismo, arte negro etc (de este último hablaré en un momento) no son más que nombres, títulos para libros de texto, asignaturas o temas de un programa, pero en realidad no existen. ¿Qué será eso de arte negro? ¿Aquellas máscaras que compraban los cubistas en vete a saber donde y que intercambiaban como si fueran cromos?, valiente chorrada. ¿Acaso un masai cuando no tiene nada que hacer se va a la cabaña museo a ver máscaras? O mejor aún y si fuera posible, preguntarle a un masai que opina de “Las señoritas de Avignon”, aunque ahora con Internet vete a saber que responde,¿ arte blanco?. ¿Qué forma el arte negro? ¿Cuantos países forman África? ¿Son todos negros? No se si entendeis adonde quiero llegar. Por eso me resisto a utilizar, este tipo de nomenclaturas al hablar del arte. Hay que restituirle arte lo que es suyo, ese impulso vital por hacer cosas, ya seas noruego, negro, chino, loco o del siglo XVI.

 

Michael Linares, Site-specific,ARCO2010
Sol Lewitt,Four-Sided Pyramid, 1997- 1999
“Cada hombre, un artista” decía Joseph Beuys, en 1972 (Documenta 5), a Clara Bodenmann-Ritter en una entrevista magnífica. Normalmente los artistas, cuando hablan, suelen desvelar sus secretos, suelen exponerse demasiado. A veces, me recuerdan a ese mago de la tele que se dedicaba a contar como realizaba los trucos de magia, por supuesto, salía con capucha ya que sus compañeros de profesión no debían de tenerlo en muy alta estima. En el arte pasa algo parecido sólo que al revés, la mayoría de los artista se afanan en dejarnos bien explicadito todo, dejarnos bien claro que les ha costado mucho esfuerzo y rompeduras de cabeza llevar acabo su obra, que es algo muy serio y de lo que uno no se puede reír así como así, o al menos no de forma muy descarada, porque suele parecer mal. Por ejemplo, este ARCO 2010, no pude resistirme y me tomé bastante a coña la obra de Michael Linares, Site-specific, copia de la conocida,Four-Sided Pyramid, 1997- 1999, de Sol Lewitt . El hecho de que yo me estuviera riendo de la obra(seguramente porque estaba un poco contetillo ya que me bebí buena parte de ella) no le hizo mucha gracia a la mujer del artista, que enseguida se metió en la conversación sin que nadie le diera velo en este entierro, el de su marido, por otra parte. El susodicho difunto, ya que no se enteraba de nada, no parecía que le importara mucho nuestras bromas, sin embargo, su mujer no pudo resistirse e intentó por todos los medios hacernos creer que la obra de su marido era cosa sería. Al final, el que se puso serio fui yo y la mandé a freír espárragos. Son muy pocos los que se callan y dejan a nuestra imaginación vagar frente a la obra. Beuys es algo distinto, no se puede separar al Beuys artista del Beuys profesor ni del Beuys hombre, así, su palabras, su vida, sus clases y su leyenda forman una sola obra. Es uno de los pocos artistas que ha merecido la pena que hablara, ya que no tendía a quitarle la gracia al arte, sino que le daba un halo de magia, de chamanería, de historia mitológica que lo hizo muy interesante y atractivo.
Günter Förg 

Günter Förg, Sin título, 2007
Sé que, a lo mejor, me estoy yendo a lugares comunes del arte, que muchas de las cosas que digo muchos las piensan o reconocen algún tipo de influencia( me alegro mucho por ellos), pero lo único que quiero decir es que el arte no debe ser tan serio, que para eso ya hay otras cosas. De esta manera, cuando paso por la Galería Heinrich Ehrhardt y Pablo Flórez me enseña en el almacén los cuadros de Günter Förg vuelvo a la calle de otra manera, más feliz, más contento; es la misma sensación que cuando uno se va de una floristería o abandona un inmenso campo de flores. Y es que los colores, según su afinidad y su contraste, producen efectos felicísimos, dijo una vez un gran pintor de flores y muchas más cosas.

 

Tomás Peña, Amor de verano, 2010

 

“Efectos felicísimos”, eso es lo que tiendo a buscar en las obras, ya sean pinturas, instalaciones, esculturas, videos etc, dejo las cosas serias y complejas para aquellos que no tienen nada mejor que hacer que quitarle la gracia y el encanto a la vida, al arte. Por eso voy a concluir con la obra de Tomás Peña, joven artista murciano afincado en Madrid. “Amor de verano”( Belaza Gallery , Bilbao, 2010) colores, cartas de amor, recuerdos perdidos en la memoria de un joven que ha visto marchar su adolescencia, época de grandes pasiones y pérdidas, pero bella en su ingenuidad. El suele describir esta exposición como algo naife, como restándole importancia, pero la tiene y mucha. Esta exposición nos traslada a un momento ideal de nuestras vidas mediante pequeños secretos, cosas que se dijeron porque se sentían más que porque se pensaran. Pero lejos de la nostalgia, hay algo de despedida, de adiós. Entras en la exposición diciendo hola a un momento de tu vida que tenías olvidado y del que, a lo mejor, no te despediste como debieras, Tomás te da la oportunidad de hacerlo, y con una sonrisa en la boca, que es como hay que hacer las cosas.
José Ramón Sandar Rivas

3 thoughts on “¿Por qué se ha convertido el arte en algo tan serio?

  1. ¿A que nadie te regañaría al salir de un concierto y decir: "menuda mierda de concierto"?
    ¿A que nadie te regañaría al salir de un cine y decir: "me he aburrido muchísimo"?

    En estos casos se suele respetar el criterio de cada cual.

    Entonces, ¿por qué cuando se habla de arte y se dice que tal o cual obra es una mierda (véase Manzoni)te puedes, como tu dices, llevar una regañina?
    Enseguida te saltan con: "hombre, dale una oportunidad" o "es que no has entendido la obra" o mi favorita: "no te cierres en banda"..

    Acaso en el cine, el teatro, la música, la literatura, hay semejante vacío de criterios?
    Por qué en el arte si lo hay?

    A la crítica del arte, y al arte mismo, le hace falta un replanteamiento radical..

    Saludos desde Berlin
    Juanma
    http://www.juanmamoreno.carbonmade.com

  2. Yo me intento abrir paso con mi pintura, pero, en mi ciudad bcn, parece que tengas que obrar un tipo de arte minoritario que solo entienden algunos…me sabe mal, porque se pude reir tambien (como me pasó el otro día con un amigo), se puede reír a carcajadas con videos como Val Del Omar. que me encanta, respeto, admiro, pero, realmente para mi eso ya pasó…
    http://www.ignaciotusquets.blogspot.com

    estoy apriendendo que puede haber un arte sin dolor y que sea igual de profundo! la felicidad, la alegría en un cuadro son útiles, puede emocionar también,

    en fin, que me ha encantado ver que hay gente que piensa así!
    un saludo,

    Nacho

  3. Nacho, gracias por tu comentario cosa que no solemos tener y por eso lo agradecemos el doble. Nos encanta poder compartir una visión del arte que se acerque más a celebrar la vida que a otra cosa.

    Un saludo

    José Ramón

    p.d: Me han gustado mucho tus cuadros, seguiré atento.

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