VAVA Gallery Madrid

 

Por Virginia Lázaro Villa

 

NEKO, "Piso Intervenido", 31 junio 2011
NEKO, “Piso Intervenido”, 31 junio 2011

 

 

 

Hace ya muchas décadas, desde mediados de los 60 más concretamente, que el mundo del arte se plantea su propia desmaterialización y su consecuente evolución hacia un arte de conceptos. Como es lógico, este cambio en la producción artística ha hecho necesario un cambio paralelo en sus estructuras de exhibición, distribución y gestión. Dichos planteamientos artísticos ya no se encuentran sujetos al objeto y necesitan sus propias formas de exhibición, otros espacios desde los que proponer alternativas, donde generar intercambios y reflexión. Se reclaman, por lo tanto, una serie de propuestas galerísticas que formulen un práctica alternativa, capaz de discurrir a la vez que el sistema de galerías al uso, el cual, inevitablemente ha quedado vinculado a un régimen de mercado ahora obsoleto y dependiente de objetos artísticos protocapitalistas. Digamos que es necesario que estas nuevas propuestas nazcan habiendo superado la economía fordista.

 

En Madrid hemos podido ver, en los últimos años, algunos tímidos ejemplos de nuevas posibilidades que aparecen planteándose que, quizás el modelo expositivo que conocemos  no sea el más adecuado para mostrar el arte que se está produciendo en nuestros días, y en mi opinión, una de ellas es VAVA Gallery. Ésta es una iniciativa nacida en Junio de 2011. Las motivaciones que le llevaron a aparecer fueron, por un lado, dar visibilidad y espacio a artistas que han desarrollado su trabajo dentro de la ilegalidad y por otro, buscar nuevos conceptos de galería (tales como explorar ubicaciones posibles, trabajar con tiempos muy cortos de exposición…). En definitiva, pensar nuevas formas de mostrar las propuestas de estos autores de maneras que sean acordes con ellas (es decir, con lo ilegal). Podemos pensar, por lo tanto, que su aparición es síntoma de este progreso en la reformulación del espacio galerístico. Aunque VAVA no rechaza los espacios herederos del cubo blanco, si se ha propuesto desde su origen como un lugar pensado para las necesidades de este tipo de propuestas artísticas concretas nacidas en lo ilícito. Ahora bien, parece lógico preguntarse ¿porqué estos artistas necesitan de un espacio de exhibición legítimo si su medio de trabajo es el espacio de lo ilegal?. Es cierto, allí es  donde se originan sus propuestas, pero que el medio de trabajo de estos artistas sea la ilegalidad, no quita que tengan vocación de querer mostrar su trabajo en otros entornos. Simplemente, estos lugares han de ser pensados por primera vez y los trabajos recodificados para estos nuevos lugares. Como decía, VAVA se propone como un espacio acorde a las necesidades de este tipo de propuestas artísticas las cuales, hasta ahora, no tenían un lugar adecuado en el que poder ser, fuera de la resignificación que el entorno tradicional de galerías les imponía. Quien gestiona VAVA lleva casi 30 años en esta escena, no de las galerías sino del graff, performances, la danza experimental, los happenings y el arte, y es desde toda esta experiencia previa, que plantea una labor de comisariado preocupada por la relación del espacio elegido con las obras y con la tradición a las que los proyectos artísticos que defiende están vinculados.

 

Como estrategia con la que poder reformularse en cada uno de sus eventos, VAVA no posee una sede física y siempre se realiza en un emplazamiento diferente, seleccionado especialmente para la ocasión. Podemos decir, por lo tanto, que se trata de una galería nómada que elige sus espacios según las necesidades y objetivos de cada muestra. Cuando lo considera necesario pide a los artistas que creen propuestas para el espacio y el proyecto planteado. Son, por lo tanto, en la mayoría de los casos trabajos nacidos por y para VAVA, siendo el artista quien decide si se ponen a la venta o no. Las muestras no permanecen nunca más de 5 o 6 días, habiendo llegado hasta a durar escasas horas, ya que VAVA pretende una relación con el público muy concreta. Desde VAVA se piensa que si bien el mayor número de visitantes de una exposición asisten durante su inauguración, ¿porqué gastar más recursos, tales como dinero o tiempo, y no reducir la muestra únicamente a eso, a una inauguración? Ejemplo claro de esto fue su última edición. La última VAVA Gallery “Apertura Próxima” tuvo lugar los días 7 y 13 de Septiembre de 2012 en la Calle Gran Vía, Cp: 28013 de Madrid. Esta vez el artista fue Neko. El evento consistió en convocar a los asistentes a la inauguración dando las señas del local. Los asistentes esperaban entrar a ver la exposición, que consistía en unos vinilos colocados en las cristaleras de los escaparates del local. En ellos podía leerse “Gracias por visitarnos”. Previamente, el día 7 habían sido colocados otros similares en los cuales podíamos leer “Apertura próxima“. Para sorpresa tanto de los asistentes, como de la propia galería, el dueño del espacio se encontraba rascando los vinilos a la hora de la inauguración. Además de los vinilos, quien acudió a aquella convocatoria se encontró con una botella de cerveza de VAVA Gallery como obsequio, la cual era una obra como cualquier otra de las que se han expuesto en esta galería. Con este gesto, VAVA  situaba al público asistente como legitimador de un acto que es definido socialmente como vandálico, y a la inauguración como una suerte de celebración del mismo. Frente a lo que hemos podido ver en galerías, donde este tipo de propuestas pierden toda lógica, es un espacio como el de VAVA en donde cobran todo su sentido. A la institución cultural no le interesa que ocurran este tipo de actos a no ser que sean controlados o permitidos por ella. Su papel respecto a esto es claro: se ocupa de aprehender estos comportamientos y las tendencias artísticas que discurren hacia ellos, reprimiéndolos al mismo tiempo. En definitiva, la institución defiende su propiedad privada frente a este tipo de iniciativas, convirtiendo sus trabajos en meras decoraciones o reclamos estetizantes gracias a una pretendida imagen rebelde. Por lo tanto, los artistas que firman bajo la denominación de ilegales o de actuar sin permisos de manera deliberada en esas instituciones declaran, al trabajar dentro del circuito de galerías al uso, que sus obras finalmente no tienen una carga vandálica.

 

Quedaron difuminadas, ya hace tiempo, las fronteras entre “crimen y creación”, pero ¿hay espacios lícitos y reales donde esto pueda tener lugar? Si bien los museos, galerías etc. no pueden reconocer asaltos, comportamientos iconoclastas ni ilegales o irregulares, en lugares como VAVA si es posible que se haga, y que VAVA sea un espacio galerístico no es necesariamente un oxímoron, como demuestra “Apertura Próxima”. Por el contrario es un lugar desde el que reclamar la ilegalidad y la transgresión de la norma como lenguaje propio. Reivindica las lógicas de una tradición a las que estos artistas y sus obras están vinculados, aquellos comportamientos que toman la ilegalidad como su razón de ser y que entienden la agresión y la ilegalidad, no como algo necesariamente negativo, si no una manera de redefinir los límites de lo que es y no es correcto. VAVA es un nuevo espacio para el arte, una nueva fisura posible que se abre en el que tratan de resignificar esos limites entre lo que es vandálico y lo que no. Propuestas como VAVA hacen pensar que en el futuro podrían plantearse como alternativas efectivas, ya, totalmente alejadas de los cánones expositivos que conocemos.

http://vavagallery.es/

vavagallery@gmail.com

 

 

SUE, "Piso Intervenido", 31 junio 2011
SUE, “Piso Intervenido”, 31 junio 2011

Alberto de Pedro, "Madrid", 2011
Alberto de Pedro, “Madrid”, 2011

HEAR, "A2 A3 A6 M30", 2012
HEAR, “A2 A3 A6 M30″, 2012
HEAR, "A2 A3 A6 M30", 2012
HEAR, “A2 A3 A6 M30″, 2012
NEKO, "Apertura Próxima", 2012
NEKO, “Apertura Próxima”, 2012
NEKO, "Apertura Próxima", 2012
NEKO, “Apertura Próxima”, 2012

4 thoughts on “VAVA Gallery Madrid

  1. Estoy de acuerdo: el jarte contemporáneo debería legitimarse dentro del contexto de lo ilegal. Deberían penalizar con fuertes sumas, incluso con penas de reclusión en frenopático si es preciso, a todo curador y galerista que ose ocupar las salas de arte con escombros y otros objetos de vertedero. Por otra parte, el ministerio de educación debería costear los gastos de reintegración de los jovenes estudiantes de bellas artes con subvenciones para cursar algún estudio de formación profesional que les permita adquirir algún conocimiento práctico para enfrentarse a la vida…

  2. Buenas Tardes, me gustaría invitarles a echar un vistazo en mi pagina facebook LA D MUDA COLLAGES, donde voy colgando algunas muestras de mi obra.

    gracias y saludos.

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