Espeleología Epidérmica / Saelia Aparicio

Abyección bajo la piel en la obra de Saelia Aparicio

Por Marisol Salanova

de fuera hacia fuera

 

 

ENGLISH VERSION BELOW…

 

 

Espeleología dermatológica de Saelia Aparicio es una ventana a su mundo interior, cruel, contenido y poético; un mundo propio, único e independiente que tiene rasgos en común con el del resto de los mortales. Y “mortal” aquí se usa con total intencionalidad porque nuestra condición de carne perecedera, es la base del entramado conceptual de su trabajo. En concreto, lo que propone la artista para su intervención expositiva en el Domus Artium 2002 (DA2) de Salamanca es una expedición a las entrañas de nuestra sociedad analizando las primeras capas de piel que la rodean como si de un ente vivo y humano a gran escala se tratase.

Se produce una ruptura con los imaginarios simbólicos de los espacios sociales mediante metáforas a partir del cuerpo, pero en especial con un juego perverso que altera propiedades fisicas, llevándonos hacia una nueva dimensión de estímulos que se rigen por la lógica de los dibujos animados, ciertamente un surrealismo psicodélico. Nuestro cuerpo está velado por gruesas capas que impiden que estemos familiarizados con su interior, esto provoca una sensación de extrañamiento hacia nosotros mismos, en general desagradable a ojos de aquellos que no se dediquen a la profesión médica o similares. Saelia Aparicio invita a ahondar en él como ejercicio de autoconocimiento para identificar lo social en lo individual.

Conocer la mente del otro es posible sólo de forma muy limitada. Puede hacerse a una escala superficial, por la incapacidad por adentrarse en la mente del otro, de quienes nos rodean o quienes nos acompañan o a quien tenemos enfrente: a saber, el problema cartesiano de la subjetividad del yo. El filósofo Descartes nos hablaba de la subjetividad conciente como explicación del mundo, a partir de lo cual el ser humano, sujeto consciente, se convierte en fundamento de todo a la vez que le resulta imposible determinar si los otros sienten lo mismo que él ya que más allá de la percepción subjetiva está la duda, una incógnita, lo que los demás sienten sólo podemos saberlo si nos lo transmiten pero dificilmente es verificable. No podemos entrar en el otro y mirar a través de sus ojos sin embargo hay una pulsión hacia ello, tal vez por esa cualidad intrínseca que caracteriza al ser humano llamada curiosidad.

En un afán por diseccionar al otro, por adentrarnos en él -pues representa lo desconocido y por ende, como decíamos, nos atrae-, observamos con morbo sus entrañas. Morbo y delectación, como las adolescentes en El marino que perdió la gracia del mar, que cuando diseccionan a un gatito ven un paisaje de cierta belleza en sus vísceras desparramadas por el suelo. La artista recurre al concepto de “abyección” formulado por Julia Kristeva, que asocia la repulsión y atracción ante lo desconocido a la idea de revuelta en la sociedad actual, que se subleva contra la desaparición de una cultura de duda, de argumentación y de crítica, con alcance moral y estético. Esta autora dice también que lo abyecto es lo opuesto a lo idílico, una nostalgia negativa. El contemplar un cadáver nos supone un trauma porque evidencia la inminente e innegable mortalidad del ser humano. Un cuerpo herido atrae y repele a la vez porque en él se reflejan los dolores propios, autoinfligidos o no, las heridas provocan miradas afiladas y huidizas, demuestran con incomodidad la condición de voyeur que todos llevamos dentro. Las obras expuestas en Espeleología dermatológica desafían al espectador con la activación de la memoria de una experiencia similar a la que viven los personajes dibujados por la artista. Como dice Wolfgang Sofsky en el ensayo Defensa de lo privado “la muerte se niega/elude/obvia/esconde; mientras en otros tiempos se moría en la privacidad del hogar, ahora se relega a los moribundos en asilos y hospitales, rodeándolos de extraños para hacer que esa experiencia nos resulte más llevadera”.

Imaginativa, apasionada, mordaz y sugerente, Espeleología dermatológica entra en una contradicción desde su título, como un oxímoron utiliza dos conceptos (espeleología, actividad que consiste en la exploración de cuevas y otras cavidades subterráneas naturales, y lo relativo a la dermatología, que es el estudio de la piel, el mayor órgano del cuerpo y, obviamente, el más visible). Ambos conceptos e contraponen para, a partir de ellos, generar otro concepto que dispone de un sentido nuevo, capaz de llegar a perturbar al espectador por abordar con valentía y completo descaro problemas punzantes de nuestro tiempo: el racismo, la construcción de la identidad de género, el sexismo, los cánones de belleza, la vejez, la enfermedad. Analiza la forma en que nuestra percepción se ve influida por construcciones sociales que generan dinámicas contradictorias: hay un culto al cuerpo que lo convierte en un templo y a la vez en una prisión.

Para Kristeva la obra literaria es la última estancia de la abyección -que permite a las personas ser libres en su imaginación y plantear otras maneras de ser-, tanto en el mundo como en el arte contemporáneo. Esta exposición da buena cuenta de ello: pieles que se estiran hasta arrancar un rostro, dientes quebradizos y uñas despegadas en ese mismo instante en el que todavía no mana la sangre, escatología desde adentro hacia afuera, dedos que aprietan un grano hasta hacerlo reventar, dando a luz al mismo tiempo, descolgando tripas de un vientre sobre nuestras cabezas, dibujado en el techo de la sala, convirtiendo al colon en una instalación hermosa.

Cómo vivimos la vida afecta al cuerpo y viceversa, la artista llama a reflexionar sobre el estrés al que nos vemos sometidos hoy en día y que se queda muchas veces en el ámbito privado. Deprimirse o sufrir ansiedad tiene efectos físicos demostrados, como son la reducción de ciertas partes del cerebro, tales como la amígdala y el hipotálamo, lo cual nos provoca pérdida de memoria a corto plazo o tener dificultades para empatizar con los demás. La obra de Saelia Aparicio evidencia esta relaciones del materialismo del cuerpo, del modo en que le afectan ciertos elementos externos y cómo resulta modulado/modelado/influído por creencias, convencionalismos y dogmas sociales que, a pesar de su inmaterialidad, tienen un efecto físico sobre nuestras carnes. El organismo es una máquina delicada y cuando se enfrenta a estímulos externos puede reaccionar incluso atacándose a sí mismo, pensemos en las enfermedades autoinmunes por ejemplo.

¿Estamos ante una sala expositiva o una sala de autopsias? La artista recrea una sala de autopsias en la que el visitante encuentra un cadáver andrógino y en relación con él se representan distintos cuadros clínicos. En ellos se aprecia el metabolismo cultural dando lugar a distintas afecciones con su sintomatología, en una metáfora médica perfecta, y se observan sus preparaciones histológicas para estudiar los tejidos sociales. Mientras, en la sala anexa, destinada a disección, puede estudiarse un colon irritable cuya belleza cromática apuntábamos, un cerebro estresado, distintas patologías oftálmicas y, cómo no, afecciones de la piel.

Con sus dibujos, esculturas e intervenciones, solapando pieles que contienen otras pieles, alterando las propiedades físicas de la corporalidad real, sirviéndose de las entonaciones y los gestos del falseamiento de códigos, pertrecha una imagen impostada de la corporalidad. Sorprende, por último, la necropsia de sus personajes hasta crear composiciones celulares que están entre lo abstracto y lo figurativo sin abandonar la estética del cómic y el espíritu punk.

 

cerebro estresado

 

colon irritable

 

detalle instalacion

 

LG-inflacion-deflacion-expansion-corralito

 

pellejitos

 

SAE - EXPOSICION DA2 - EL CARRUSEL 020

 

SAE - EXPOSICION DA2 - EL CARRUSEL 032

 

vista general

 

vista general2

 

vista general3

 

 

 

ENGLISH VERSION

 

Epidermal Speleology is a window to the inner world of Saelia Aparicio: cruel, calculated and poetic. A world unique and independent, not deprived of a deep connection with mortals. Mortal is used here with full intent; our condition of perishable flesh is the base of her drawings conceptual framework.

What the artist proposes in her installation for Salamanca’s Domus Artium 2002 (DA2) is an expedition to the entrails of our society, analysing first THE layers of skin that surround it, as if it were a living, large-scaled, human being.

 

Imaginative and scathing, the work in epidermal speleology comes to contradict its own title, an oxymoron relating the concepts : speleology, (activity that consists in the exploration of caves and other natural underground cavities), and epidermis, (the most superficial layer of the skin, the largest and most visible organ of the body). By binding the antagonistic concepts, a new meaning is obtained, one that is able to disturb the viewer. The work insolently tackles some stinging problems of our time: racism, the construction of gender identity, sexism, beauty standards, aging, disease…- it analyses the way in which our perception is influenced by social constructs that generate contradicting dynamics: there is a way of worshipping the body that turns it into a temple and, at the same time, into a prison.

 

Our body is shrouded by thick layers that prevent us from getting comfortable with its interior. An unpleasant feeling of estrangement from ourselves ensues.

Saelia aparicio invites us to delve into said feeling as an exercise in self-discovery from which to identify the social in the individual. In this exhibition there is a rupture of traditional symbolic imaginings of social spaces. the use of metaphors referring to the body, take us into a dimension governed by the logic of cartoons, imbued with a psychedelic surrealism. With her work, she underlines the material qualities of the body and the way this is modulated/modeled/influenced by beliefs, conventionalisms and social dogmata that, despite their intangibility, have a physical effect on our flesh.

With this installation the artist invites the viewer to reflect on the effects of contemporary life on our health. The body is a delicate machine that can react in the most diverse ways when facing external stimuli, even going so far in certain extreme situations, as attacking itself: living under the effects of stress for prolonged periods has proven physical symptoms such as insomnia, peptic ulcers, increased blood pressure, depression or even the shrinking of certain parts of the brain like the amygdala and the hypothalamus. Such shrinking causes short-term memory loss or difficulty empathising with others.

 

 

The brain is the most complex and sensitive organ in existence, mysterious to each and every one of us. Knowing the mind of those around us is only possible in a very limited and superficial manner, due to the fundamental impossibility of going into the mind of the other. We venture in the Cartesian problem of subjectivity of the self: Descartes considers conscious subjectivity as an explanation of the world, from which the human being (conscious subject) becomes the foundation of everything. From this perspective, it is impossible to determine what others feel, since beyond subjective perception, we can only know of their state through what they communicate to us, but given the inability of entering the other and looking through his or her eyes, there remains the enduring mystery over what everyone else really experience. There is, however, an impulse towards what the other knows, that intrinsic human attribute of curiosity.

 

In this curious eagerness to penetrate the mind of the other, we show morbidity and delight simultaneously: the same feelings that were experimented with by the teenagers of yukio mishima’s ‘the sailor who fell from grace with the sea’ who, while dissecting a kitten, see a landscape of a certain beauty lying on the floor in its scattered entrails.

Saelia aparicio resorts to the concept of “abjection” formulated by julia kristeva, who associates repulsion and attraction with the unknown, and links this to the idea of revolution in today’s society. A theoretical stance that revolts against the vanishing of a culture of doubt and the decline of argumentation and criticS with moral and aesthetic. The abject is the opposite of the idyllic, kristeva says, the abject being a negative nostalgia and the idyllic a positive one. Both belong to the collective memory of human beings. Thus, gazing at a corpse poses a trauma, because it manifests the mortality of the human being; a wounded body attracts and repels at the same time, as in it our own aches are reflected. Wounds cause glares that are simultaneously fierce and elusive, bringing up the uncomfortable condition of voyeurism that we all carry inside of us.

For Kristeva, literary work is the last place for abjection, that allows people to be free in their imagination and to contemplate other alternatives, such as the ones we find while traversing Epidermal Speleology. The pieces shown recall to the viewer the memory of a similar experience, with the drawings, sculptures and interventions, an autopsy room is reproduced. In it, a sexless corpse is to be found. In relation to it, different clinical profiles are represented, altered physical properties, containing fantasy worlds and that adopt carcinogenic behaviours. In them, the way in which cultural metabolism produces different affections with their symptomatology is reflected.Their histological preparations can be observed in which we study the social fabric. In the meantime, in the adjacent space, destined for dissection, an irritable bowel syndrome, a stressed brain, different ophthalmic pathologies and skin conditions can be studied.

 

In short, it is possible to see a diversity of approximations in this necropsy: endoscopic, epidermal, histological and anatomical, where the macroscopic and microscopic views alternate in a chaotic fashion, composing a collection of social, individual and biological pathologies, that place themselves between the abstract and the figurative, without abandoning the aesthetics of comic books and the spirit of Punk.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>