New Masks / Joakim Ojanen

Un texto realizado para el catálogo del artista Joakim Ojanen por Cristina Anglada

— English version below

 

Joakim Ojanen

NUEVAS MÁSCARAS

 

Muren (The Wall) 2014 – Oil on canvas, 102 x 120cm
Muren (The Wall) 2014 – Oil on canvas, 102 x 120cm

 

 

La palabra máscara tiene origen en el masque francés, maschera italiano o másquera  español. Los posibles antepasados en latín (no clásico) son mascusmasca = “fantasma” y el maskharah árabe = “bufón”, o también “hombre con máscara”. Las máscaras son simplificaciones ornamentales, en las que solo permanecen los elementos básicos, aquellos que transforman un rostro y su complejidad en una máscara. Ésta actúa a modo de representación de algo, está cargada de simbolismos e intenciones (protección), y han quedado convertidos en arquetipos que forman parte de nuestro inconsciente colectivo.

Según los etnólogos, el nacimiento de la máscara se relaciona con el surgimiento de la autoconsciencia y es aquí donde la relación entre la máscara y el trabajo de Joakim Ojanen (1985, Västerås) se establece. El conocimiento que uno tiene de sí mismo y la consiguiente relación con la subjetividad encierra diversas complejidades. En su caso, cada personaje creado resulta ser un auto-retrato, a modo de fantasma y bufón. Un ejercicio que se ejecuta en muchos casos siguiendo la tradición de pintura figurativa, asemejándose a prácticas de autores como Philip Guston. La mascarada sirve de herramienta no solo para tomar consciencia de ciertos estados de ánimo en momentos concretos, sino para poder tratar -a partir de ello- aquellos temas profundos o delicados aplacando con ello el pudor, la vergüenza y la incomodidad. La máscara y el humor son sus herramientas de supervivencia y a través de ellos se dice la verdad (O. Wilde).

Självömkan (Fontänen) (Self Pity (The Fountain)  2014 - Stoneware, Grout, Styrofoam, Water pump, Water, h. 70cm
Självömkan (Fontänen) (Self Pity (The Fountain)
2014 – Stoneware, Grout, Styrofoam, Water pump, Water, h. 70cm

Joakim Ojanen disfruta recreándose de manera psicodélica y exaltada en el vértigo que provoca el desvele del tabú en la sociedad occidental. Algunas de sus obras hacen claros guiños actualizados a las coloridas y enigmáticas escenas de carnaval representadas por el belga James Ensor. Versiones actualizadas de las sátiras de Ostende, con las que comparte esa manera de violentar a través del potencial impacto psicológico y visual.

La obra de Ojanen se ha caracterizado por un particular despliegue de puentes entre lo autobiográfico y lo vernáculo. La cultura popular como telón de fondo se combina con variadas influencias: el comic, la TV, el graffiti o los dibujos animados. En su obra, éstas son reformuladas para seguir hablando del capítulo de larga duración de la degradación contemporánea, explorando a la vez el ambiguo vínculo entre lo estético y lo psicológico. La máscara actualizada de lo grotesco explota en variantes a través de sus piezas y se conecta con artistas contemporáneos como Paul McCarthy, Mike Kelley o Marcel Dzama. Lo grotesco y escatológico es entremezclado con imaginería de apariencia infantil con la intención de provocar un contraste aún más desasosegante, a la vez que para reventar de manera absurda y poco decorosa los códigos morales aceptados. Esta estrategia sirve además como testimonio y prueba fehaciente de su rechazo a las obligaciones impuestas por el mundo de los adultos, trabajando una saludable distorsión de las reglas plásticas que ensucian, y seguirán ensuciando, nuestra experiencia estética.

Ringen (The Ring) 2014 – Oil on canvas, 85 x 98cm
Ringen (The Ring) 2014 – Oil on canvas, 85 x 98cm

 

Una práctica denominada en otras ocasiones como “post-pop”, se asienta como actitud de alejamiento decidido de las tendencias esencialmente frías del conceptual que según reconocen predominaría en Suecia. En contraste, Ojanen desarrolla a través de su obra la imaginación, experimentación, color y liberación de los sentidos. Muestra un claro interés por los procesos creativos orgánicos y el elemento intuitivo, además de una atracción por la experimentación con los elementos claves de la forma y el color. Existe una atención por el detalle que narra; casi todas sus piezas parecen el resultado de haber dado al zoom, generando close-ups de una escena general. De sus primeros bocetos e ideas extrae aquello que más le gusta, magnificándolo y formalizándolo de diversas formas, todo en un constante juego que no cesa en experimentar con la serigrafía, la escultura, pinturas al óleo, dibujos e incluso fanzines. Maneja un lenguaje muy directo pero a la vez muy rico en formalización.

El autor cede mucha importancia a las formas orgánicas y el pincelazo de óleo con un grosor que parte del brutalismo gestual y contiene una aspiración tridimensional. Formas que tiemblan y se derriten le acercan a pintores como Franz Auerbach. El uso de colores exaltados y su combinación surrealista hace que aquellas escenas abandonen el realismo, conduciéndonos a un mundo extraño, entre el sueño-la pesadilla, la ficción y la fábula. Le interesa la traslación de unas imágenes habitualmente desplegadas y recibidas en pantallas, -dibujos animados-, reproducidas en revistas –comics-, paredes – graffiti- o producidas de manera masiva y serial – juguetes-, a pinturas y esculturas que suponen un tiempo de creación y unicidad totalmente diferentes. Ojanen juega con nuestra manera tácita y convencional de asociar materiales con su uso tradicional. En contraste, él busca los efectos de modificar estas correspondencias. De igual manera procede con las esculturas, en las que intenta traducir- trasladar los garabatos a algo físico.

Mamma Äggplanta (Mama Eggplant) 2014 - Stoneware, Acrystal, Glue, h. 78cm
Mamma Äggplanta (Mama Eggplant) 2014 – Stoneware, Acrystal, Glue, h. 78cm

 

Por otra parte, debemos añadir que los diálogos entre formatos son muy interesantes y suponen establecer un “invisible” hilo conector entre las diversas maneras de trabajar y formalizar. Hay partes de sus pinturas que son convertidas en esculturas, moviéndose de la “representación” a la presencia escultórica y con ello, al poder evocativo de las formas blandas en la contemplación estética. La importancia de lo táctil y la animación le acerca a autoras contemporáneas como Allison Schulnik.

En el caso de Ojanen la creación emerge como una especie de trance meditativo a través del cual se genera un espacio de seguridad, un terreno de juego donde poder dar rienda suelta a la experimentación y al juego formal y narrativo. Un lugar donde las reglas de honestidad con uno mismo se despliegan amablemente y sin tensiones. Su arte se alza como un terreno fértil y propicio donde forjar y desarrollar ciertas cuestiones y sentimientos que rondan al autor. Le entretiene esa experimentación que surge del contraste y la descontextualización. Los recreaciones constantes entre lo de dentro y lo de fuera, lo privado y lo público, lo irreal y real encuentran un lugar de acuerdo en la creación. Con Joakim Ojanen las dicotomías y cuestiones -en principio irresolubles- establecen un acuerdo temporal. 

 

 

 

 

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Joakim Ojanen
New Masks

Text by Cristina Anglada
Translation by Mireia Cobos Húmera

 

The word mask has its origin in the French masque, the Italian maschera or the Spanish
másquera . Some of their possible non classical Latin forefathers are mascus, masca =
“ghost”, the Arabic maskharah = “fool”, or “men wearing a mask” as well. Masks are
ornamental simplifications preserving only its basic elements, those which transform the
human face and its complexity into a mask. It behaves like depicting something, loaded with
symbolism and intents (protection), and so they have become archetypes making up our
collective subconscious.

Målaren (The Painter)  2014 – Oil on canvas, 102 x 120cm
Målaren (The Painter) 2014 – Oil on canvas, 102 x 120cm

According to ethnologists, the birth of the mask is related to the emergence of selfawareness
and it is here that the connection between the mask and Joakim Ojanen´s work
(1985, Västerås), sets up. Self knowledge along with its subsequent connection with
subjetivity holds many complexities. In his case, each character created results in a self
portrait, as a kind of ghost or “fool” (jester); that is an exercise executed in many cases
following the figurative painting tradition, resembling practices of authors like Philip Guston.
Masquerade roles as a tool not only to be conscious of certain moods in particular moments,
but to adress from there those sensitive and profound subjects, thereby defusing shyness,
shame and uneasiness. Masks and humor are his survival instruments and truth is expressed
though them (O.Wilde)

Joakim Ojanen enjoys recreating himself psychedelic and emotionaly in vertigo which
produces the taboo disclosure in western society. Some of his works make a clear updated
wink at the colorful and enigmatic carnival scenes represented by the Belgian painter James
Ensor. Ostende´s satires brought up to date, with which he shares its way of disturbing
through the potential psychological and visual impact.

Frenesi (Frenzy) 2013 - 2014 – Oil on canvas, 85 x 95cm
Frenesi (Frenzy) 2013 – 2014 – Oil on canvas, 85 x 95cm

Ojanen´s work is all characterised by particular link systems between the
autobiographical and the vernacular. Popular culture as a background melds with various
influences: TV, comic, graffiti or cartoon films. Those are reinterpreted in his works to go on
talking about the long term chapter of contemporary degradation, exploring at the same time
the bridge between the aesthetic and the psychological. This updated grotesque mask burst
into several versions connecting with contemporary artists like Paul MacCarthy, Mike Kelley
or Marcel Dzama. The scatological and bizarre intermingles with apparently childish
imaginery with the clear aim of provoking a yet more distressing contrast, and blowing out in
an absurd and impropper way the agreed moral codes of behaviour at the same time. This
strategy also serves as an evidence and testimonial witness of its rejection of the adult´s world
prescribed obligatons, working on a pleasant distortion of plastic rules which pollutes, and
shall continue to pollute, our aesthetic experience.

This Is The Shit I Die 4 2014 – Oil on plastic, 15 x 23cm
This Is The Shit I Die 4 2014 – Oil on plastic, 15 x 23cm

A practice sometimes named as “post-pop”, takes place as a determined distanced
position from the essentially cold conceptual inclinations, which they recognise would have
prevailed in Sweden. In contrast, Ojanen develops imagination, experimentation, color and
liberation of the senses within his work. He shows a clear interest for the organic creative
processes and the intuitive element, besides the attraction to color and shape experimentation
with key elements. There is a narrating attention to details; nearly all his works seems to
result from zooming in, generating close-ups from the overall scene. He extracts from his
earliest sketches what he really like the most, magnifying and expresing them in several ways,
all this in a continuous interplay constantly experimenting with serigraphs, sculpture, oil
paintings, drawings or even fanzines. He uses a really straightforward language but full of
formalization as well.

Björnjägarn (The Bear hunter) 2014 – Oil on canvas, 75 x 85cm
Björnjägarn (The Bear hunter) 2014 – Oil on canvas, 75 x 85cm

The autor emphasizes organic forms and oil brusworks with a thickness emerging from
the gestural brutalism containing a three-dimensional aspiration. Shaking and melting shapes
approach him to painters like Franz Auerbach. The use of exaggerated colors and its surreal
combination make those scenes to leave realism, leading them to a strange world, between
dream and nigthmare, fiction and fable. He is interested in transposing images usually
displayed and received on screens (cartoon films), reprodeced in magazines (comics), walls
(graffiti) or mass and serial produced (toys); into paintings and sculptures entailing totally
different unicity and creation processes. Ojanen fiddles with our conventional and tacit way
of associating materials with its traditional use. He looks for, in contrast, the effects of
modifying those linkages. The same procedure is followed with the sculptures, seeking to
translate sketches into something physical.

Vägval (Choice of Path) 2014 – Oil on canvas, 85*98cm
Vägval (Choice of Path) 2014 – Oil on canvas, 85*98cm

 

Furthermore, we must state the highly interesting dialogue between formats resulting
the establishment of an invisible leitmotif among different ways to work and formalize. There
are parts of his paintings that are turned into sculptures, moving through “representation” to
sculptural presence and thus, to the evocative power of soft forms in aesthetic contemplation.
Signifiance of tactile and animation approaches him to contemporary authors like Allison
Schulnik.

In Ojanen´s case creation emerges like a sort of meditative trance throgh which a
security space is generated, a playing field where we can enjoy experimentation together with
narrative and formal play. A place where the rules of being honest with oneself are gently and
stress-free displayed. His art stands like a breeding and conductive ground where concerns
and feelings in the author´s mind would be shaped and developed. He amuses himself through
the experimentation emerging from contrast and descontextualization. Constant recreations
among inside and outside, public and private, real and unreal find its place according to
creation. In Joakim Ojanen´s work, tentatively insoluble dichotomies and concerns establish a
temporal agreement.

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