Iraida Lombardía: Carpe diem, baby! y Paisaje interferido

Por  José Ramón Sandar Rivas

 

Iraida Lombardía. Carpe diem baby y Paisaje interferido


Carpe diem baby y Paisaje interferido es la unión de dos trabajos distintos de la artista Iraida Lombardía. Trabajos que, sin embargo, están unidos por una tradición que comienza con el origen mismo de la pintura y su indudable influencia en la fotografía. Sobre todo, a la hora de escoger los temas y revisar algunos de los géneros propios de la pintura, como el bodegón, la naturaleza muerta o el paisaje; la fotografía, como ejercicio técnico de imitación se vuelve  insuficiente e inútil, ya que ella reproduce -y no imita- la realidad, aunque ésta esté siempre subjetivada por el ojo de quien mira, lo que la hace más real que lo real; y por eso hay que buscar en ella algo más; algo más que lo que se ve o se ve a primera vista.

Así, a primera vista, la serie Carpe diem baby no sería más que la reproducción de simples cuadros que imitan bodegones o naturalezas muertas; y puede que alguno caiga en el engaño, como cayeron aquellos pájaros  de las uvas de Zeuxis, chocando con una foto creyendo ver una pintura.  En éstas fotos existen, al menos, tres trampas; primera: el ojo es  entretenido por la comida u objetos en primer plano exultantes de virtuosismo claroscurista; segunda: la mente piensa en un bodegón a lo Sánchez Cotán, Zurbarán o Juan van der Hamen o, si se quiere, en algún flamenco como Jan Brueghel El viejo u Osias Beert; tercera: la intención narrativa se vuelve invisible tras la imagen estática o congelada, como se suele decir en el cine. Porque si algo hay en estás fotos, más allá del ejercicio fotográfico, es un escena de la cual sólo vemos su trágico y criminal final. Entonces habría que analizar aquello que falta para recomponer la escena, dándonos cuenta de que lo que falta es el cuerpo. Ha sido necesario excluir al cuerpo, para darnos cuentan de que sin él, todas las demás cosas son inútiles. ¿Qué sino el cuerpo puede disfrutar del sexo (Ostras, copas y frambuesas en cama de matrimonio), del dulce de una tarta (Mesa de desayuno) o de la música (Instrumentos musicales en local de ensayo)? ¿Qué sino el cuerpo sufre la soledad, el hambre o el frío cuando sólo tiene pan duro, vino malo y una manta roída (Pan, sardinas en aceite y vino)? ¿Y  no es el cuerpo enfermo desde el nacimiento, a caso, el que se queda en los huesos esperando a la muerte (Vanitas)? Tal vez, ese  cisne de Cisne muerto y otros trofeos vaticina, como creían los griegos, la muerte del cuerpo si no sabemos, como bien dice el título, aprovechar el momento. De no hacerlo, no mereceremos en nuestra tumba  más que Flores de plástico y tela en cajas de cartón.

 

Paisaje interferido remite a otro genero que tiene sus raíces en la pintura, y sé que alguno estará pensando en el paisaje romántico, ¿existe alguno que no lo sea? Por otro lado, de hecho, en el otro lado del mundo, en china, Shitao nos habla igual que  Leonardo en su Tratado de pintura de la perspectiva aérea: el aire que ocupa el vacio; y nos trae a los ojos la humedad que se respiraba ya en los frescos de Pompeya o en los jardines de las villas romanas (Villa De Livia en Prima Porta). Entonces la fotografía se vuelve, otra vez, inútil porque no puede imitar las veladuras del aire ni el vacio, pero… si nos paramos a pensar en lo que hay de más, y que pinta en la foto;  puede que  nos demos cuenta de que los quitamiedos (Prejuicio visual 2007) se han convertido en esa piedra o balcón -de algún castillo- al borde del acantilado desde el cual observar el paisaje “interferido”, donde coches y vacas pastan alegremente y cada uno expulsa sus excrementos contaminantes (Escritura en diálogo con otra escritura 2007). Y si nos preguntamos donde está la idea de lo sublime que tanto les gustaba a los románticos, tendremos que buscarla  en pequeñas frases que ocupan toda la foto, como si de una ola gigante se tratara, abalanzándose sobre nosotros para interferir el paisaje, dejando claro que lo sublime es el resto de un naufragio  que  sólo está ya en los libros.

Cuando el hombre no se halla “figurativamente” representado, no por ello se halla ausente, está eminentemente presente, en los rasgos de la naturaleza, que, vivida o soñada por el hombre, no es más que la proyección de su propia naturaleza profunda, habitada por toda una visión interior (François Cheng, Vacio y Plenitud, Siruela S.A, Madrid 2004)

 

 

Desayuno 2010
Desayuno 2010
Ostras, copas y frambuesas en cama de matrimonio 2010
Ostras, copas y frambuesas en cama de matrimonio 2010
Instrumentos musicales en local de ensayo 2010
Instrumentos musicales en local de ensayo
Naturaleza muerta con globo y guitarras guitar hero 2010
Naturaleza muerta con globo y guitarras guitar hero 2010
Naturaleza muerta con vasos de usar y tirar 2010
Naturaleza muerta con vasos de usar y tirar 2010
vanitas 2010
vanitas 2010
Flores de plástico y tela en cajas de cartón 2010
Flores de plástico y tela en cajas de cartón 2010
Cadáver de cisne y desechos 2010
Cadáver de cisne y desechos 2010
Pan, sardinas en aceite y vino 2010
Pan, sardinas en aceite y vino 2010
Sin título 2007
Paisaje Castellano, 2007

 

Paisaje de arboleda y cosas de campo, 2007
Paisaje de arboleda y cosas de campo, 2007

Escritura en diálogo con otra escritura, 2007
Escritura en diálogo con otra escritura, 2007

Prejuicio visual, 2007
Prejuicio visual, 2007

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>